Tras el triunfo electoral de octubre de 2025, el Gobierno envió al Congreso su reforma laboral, que pretende aprobar a partir de febrero. Es evidente que el mercado laboral hace una década tiene serias dificultades para generar empleo formal y que existe la necesidad de pensar una reforma acorde a los nuevos tiempos. Ahora bien, la propuesta oficial no tiene nada de “moderna” y, lejos de resolver los problemas estructurales del mercado de trabajo argentino, los profundizaría.

Leé la nota completa de Juan Martín Graña en Página 12.