La automatización y la inteligencia artificial no están transformando el futuro: están reconfigurando el presente. Y lo están haciendo bajo una lógica conocida: concentración de la riqueza, expulsión de trabajo y debilitamiento de las mayorías sociales.
No es un accidente. Es el modo en que el capitalismo procesa cada salto tecnológico. Es un proceso histórico que empezó con la máquina de vapor y que culmina con la inteligencia artificial.