Desde la asunción del gobierno de Milei, los docentes sufrieron la poda de más de un tercio del salario, los gastos de funcionamiento fueron severamente recortados, las obras de infraestructura frenadas, los hospitales no pudieron comprar insumos básicos y las nuevas instituciones no obtuvieron recursos para designar docentes. Sin excepciones, se desfinanciaron todas las universidades y sus diferentes funciones.

Leé la nota completa de Gabriela Gabay y Juan Doberti en Página 12.