Los comentaristas anglosajones perdieron la cabeza, mezclando las quejas por el «VAR-gentina» con la indignación por la cordial relación de Milei con Trump y Netanyahu. No hay que dejarse llevar por el moralismo, porque Argentina merece que la alentemos.
Leé la nota completa de Gabriel Puricelli, Ernesto Semán, Mark Healey y Martín Plot en Jacobin.